La apariencia física nunca es del todo importante, les dejo con un escrito que realmente encontré divagando hace tiempo en la web, sin saber a quién pertenece, ahí les va:
“Ramon Llull quedo prendado un dia de la hermosura de una joven genovesa a la que siguio hasta el interior de la iglesia de Santa Eulalia… la dama llamada Ambrosia, no hallo otra manera mejor de contener el ímpetu de Llull q descubrirse el pecho y mostrarle su seno devorado por el cáncer.
Asi, el filósofo recibio una de las lecciones mas reveladoras q se pudieran aprender sobre la vanidad de los deleites humanos y lo engañosas que pueden llegar a ser las apariencias.
A partir de entonces, Llull abandono su casa y su familia y se dedico al estudio de la ciencia y la religion…
Esta historia no solo muestra lo secundario que puede ser la apariencia, sino tambien la gran integridad de aquella dama, muy distinta de aquella otra q consiguio casarse y en la noche de bodas, entre pelucas, dentadura postiza, relleno de pecho y colágeno en los labios, se dejo tres cuartas partes de su persona en el tocador…”
Les dejo con un video del cual estoy seguro sacaran al menos una sonrisa, y es que definitivamente, es como el escrito de arriba:
Las apariencias engañan.